viernes, 5 de septiembre de 2008

Boletín


"Los siete pecados capitales"

Aquí les comparto estas importantes recomendaciones que se hacen acerca del concreto
por parte de los expertos del
INSTITUTO MEXICANO DEL CEMENTO Y DEL CONCRETO
IMCYC

“LOS 7 PECADOS CAPITALES”
Una sencilla guía para preparar el mejor concreto en obra

Los pecados o errores al hacer concreto en obra pueden evitarse conociendo y cuidando la correcta ejecución del proceso.
En México la autoconstrucción es muy practicada. En ella tratándose de edificación de viviendas unifamiliares ya sean medianas o pequeñas, se emplea el “concreto hecho en obra”, muchas veces preparado con viejas recetas transmitidas en la práctica cotidiana entre el gremio constructor. Estas suelen ser un camino confiable, pero en ocasiones causa de costosas fallas.
A continuación se presentan recomendaciones por parte del Instituto Mexicano del Cemento y el Concreto A.C.:

1er pecado
CONTROL DE INSUMOS, descuido en elección y protección de materiales.
Cemento. Su tiempo de vida puede ser de hasta un año, pero se sugieren seis meses. Uno mal cuidado ya no sirve a la semana. El oxido de calcio reacciona con el aire y entonces el cemento comienza a envejecer.

2º. Pecado
DOSIFICACIÓN, a veces demasiado, a veces poco.
El concreto se debe de elaborar muy cercano a la construcción.




FUENTE: CEMEX, Manual de la autoconstrucción y mejoramiento de la vivienda.
Servicios profesionales Tolteca, México, 1984

3er pecado.
MEZCLA, sangrar, ensuciar, aligerar.
Si se usa la pala se trata de homogenizar las materias primas. La mezcla se realiza haciendo un cono truncado, en la periferia se colocan las materias más finas. Se mezcla en seco la arena con el cemento o el cemento y la grava y de la orilla al centro se hace la mezcla. Se palea hasta que quede la mezcla uniforme.
Si se emplea el trompo, se agrega un poco más de la mitad del agua que se requerirá, luego el cemento-no todo- la arena y mas cemento. Si lleva aditivo se añade con la última parte de agua. En general el volumen de agua es menor que en la mezcla hecha con pala.

4º. Pecado
PRUEBAS DE CAMPO, exceso de confianza.
Prueba de resistencia. La resistencia a la compresión se realiza en cilindros de 15 cm x 30 cm. Se toma la muestra y se espera a los 28 días de edad. Se dejan endurecer, se meten a un cuarto de curado a una temperatura de 23 ˚C.
Prueba de revenimiento. Es la prueba con la que se mide la consistencia de la mezcla. Para obras hechas en volumen pero mezcladas en trompo se hace esta prueba cada 6 revolturas. Se necesita una superficie plana a nivel, no absorbente y un molde tronco-cónico con asas de 30 cm de altura y 20 cm de diámetro de base inferior y 10 cm de diámetro de base superior. Se llena en tres capas. La primera normalmente de 7 cm, luego a 15 y de los 15 a 30 cm. Cada capa se compacta mediante 25 piquetes de una varilla lisa de 16 mm de diámetro con punta esférica. Con la varilla se enrasa, se rueda la varilla sobre el cono, se limpia el concreto derramado, luego se levanta y se abate. El revenimiento debe ser de 10 a 15 cm a partir de la altura máxima del cono. Esta prueba sirve de aceptación o rechazo del concreto y nos da idea de que tanta agua tiene.
Cuando se pide concreto premezclado se tiran 400 cm³ y se aplica la prueba. Si la pasa se acepta el concreto; si no pasa…..se devuelve.

5º. Pecado
COLADO, arrojar y no compactar la mezcla.
¿Cómo debe cuidarse el concreto en la obra? No moverlo, no empujarlo y no aventarlo desde una altura pronunciada. El paleado debe ser parejo para que no se disgregue; no dejar caer el concreto de más de un metro de altura.
En las losas se comienza de un lado corto perpendicular colocando el concreto y compactándolo, dándole el espesor necesario. En los castillos se va colocando el concreto y acomodándolo.
En caso de que estés colando y el concreto no te alcance, se hace un corte al elemento a 45˚ para que el colado del otro elemento se apoye; si se hace al otro día, se le debe agregar un aditivo para que se unan.

6º. Pecado
VIBRADO, aire y disgregación.
En columnas y castillos se acomoda con una varilla lisa y con punta, para que quede consolidado.
Cuando sucede que quedo un hueco sin rellenar, ya que se seco el concreto; normalmente se usan los grouts, cuando secan se expanden y llenan los huecos.
En los elementos estructurales la consolidación se hace con vibrador de inmersión. Debe evitarse que el material grueso quede abajo y arriba el ligero, ya que se producen poros o huecos. En las obras pequeñas se usan varillas lisas con punta esférica y pisón.
Una vez hecho el colado no deben salir burbujas de agua y no debe observarse exceso de mortero en la superficie, solo una pequeña capa.

7º. Pecado
CURADO, perder agua rápido.
Solo se alcanza la mayor resistencia cuando todo el cemento fue hidratado. Debe proporcionarse la cantidad de agua suficiente cuando se haya terminado el afinado de la superficie, lo más pronto posible, cuando empieza a verse opaco. Debe comenzarse a curarse las primeras horas después del colado porque si no se agrieta.
El programa para curar el concreto depende del clima y la humedad, hay que mantenerlo húmedo 28 días.
¿Cómo se cura? Se recomiendan riegos continuos de inmersión. Se forma bordillo a la losa y se llena 2 cm de agua. Tiene que usarse agua limpia.
La otra forma es colocando hojas de polietileno u hoja de plástico para que no se vaya la humedad. Si llueve y esta recién colado, la lluvia no le hace nada. El problema es cuando lo están colando y llueve. Cuando hace calor, se debe curar con más agua.
En cuanto al descimbrado normalmente se retira cuando el concreto alcanza un 70% de su resistencia. Normalmente se retira una cimbra a los tres días, pero se apuntala. El curado es importante para la resistencia, elasticidad y durabilidad del concreto. Si el concreto no alcanza la compacidad que requiere, se agrieta.
Fuente:
Una síntesis de:
“Obras Suplemento”
Mayo 2008 2/4

jueves, 4 de septiembre de 2008

MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO

Acaba de llegarme......y me parece que con mucha razón, esta es precisamente la causa de nuestro continuo derrotismo.....en muchos aspectos de la vida ciudadana.....todos contra todos!
Aquí se los dejo, para que me desmientan o me den la razón.
Saludos:
Di.

NOS PERMITIMOS ENVIAR ESTE EXCELENTE ARTICULO QUE NO ES PROPIAMENTE POLÍTICO, SINO AMPLIAMENTE CIUDADANO. NO CONOCEMOS AL SR. ZUNZUNEGUI, AUTOR DEL ARTÍCULO, PERO SUS CONCEPTOS SON DE GRAN VISIÓN HISTÓRICA Y CONFIRMAN AQUEL DICHO DE: “ESTAMOS COMO ESTAMOS, POR QUE SOMOS COMO SOMOS”.
Masiosare



MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO
Por Juan Miguel Zunzunegui

Masiosare, ese extraño enemigo del que se hace mención en nuestro himno nacional, ha reaparecido y está nuevamente entre nosotros:
profanó con
su planta nuestro suelo y está listo para destruir a México.
Lo triste es que Masiosare es extraño pero no extranjero y de hecho ha
estado eternamente entre nosotros; el principal y más terrible enemigo
que ha tenido por siempre el mexicano y es el mexicano de al lado,
dispuesto a hacerlo pedazos.

Los mexicanos tenemos esa terrible y maravillosa tendencia a achacar todos
nuestros problemas a alguna misteriosa y maquiavélica fuerza ajena a
nosotros: perdemos el mundial porque el árbitro está en contra nuestra;
en las olimpiadas los jueces de la caminata están en contra de los
mexicanos; Fernando platas no le cae bien a los jueces de clavados y
por eso lo califican mal; seríamos ricos si los españoles no nos
hubieran conquistado; seriamos potencia si los gringos no nos hubieran
quitado el territorio del norte y hubiéramos ganado el mundial del 94
si Bora hubiera hecho los cambios y metido a Hugo. Por supuesto, López
Obrador hubiera ganado si no fuera por el complot de la derecha
internacional orquestado, con el cariño de siempre, por el osito
Bimbo.

Nunca se nos ocurre pensar que los problemas de los mexicanos pueden
ser culpa de los mexicanos, principalmente porque somos enemigos unos
de otros.

En casi todos los países del mundo, el ataque de un extranjero provoca
la unión del pueblo por más dividido que esté. Aquí nos divide más.

El presidente de TODOS los mexicanos (aunque hayan votado por otro
partido) se llama Felipe Calderón. El señor se fue a una gira por
Europa que tuvo bastante éxito y en la que desde luego nos dejó mucho
mejor parados que su antecesor. En esta gira hubo cosas interesantes,
se promovió al país, se le dio buena imagen, se dio confianza al
inversionista..., pero las noticias en México le dieron más importancia
a los berrinches del Mico Mandante Chávez.

Calderón, representante de todos los mexicanos, habló de unidad en
Latinoamérica por encima de izquierdas y derechas.
Mico Mandante Chávez no perdió oportunidad para arremeter en su contra, insultarlo y burlarse de él y por tanto, del pueblo de México.
De inmediato los diputados y senadores del PRD y otros partidos hicieron la
'Cargada'..., pero del lado del Venezolano: es necesario restablecer la
relación con Venezuela, sin importar los insultos que su presidente
inflija al nuestro.

Hace poco el señor Bush habló ante su parlamento, dominado por la
oposición. Fue presentado por la presidenta parlamentaria, de oposición
también, quien en vez de tomar la tribuna y manchar de café su bandera
se dirigió a los presentes diciendo: 'Tengo el honor de presentarles al
presidente de los Estados Unidos de América'. No lo quieren, es su
enemigo, su oposición, no es popular, pero es el presidente.
Aquí lo obligamos a entrar a escondidas a la Cámara.

Calderón va a España a hablar con el presidente Zapatero y ese mismo
día se le adelanta el líder de su propio partido, un loco, radical,
megalómano ansioso de salir en los medios; para decir que Zapatero hace
mal las cosas y que en realidad no está combatiendo el crimen
organizado y el terrorismo.
Esos errores no son casuales. Enemigos internos. 'Fuego amigo'. Ya ni
hablar del gabinete alterno que dentro del PAN están formando los ex
funcionarios, como Abascal, Derbez y el mismísimo Fox. ¡Señores, ya se
les acabó su sexenio, hay que cerrar el ciclo, pasar a lo que sigue.
Maduren!

Fox era muy malo para la diplomacia, terrible; pero lo que le hizo
Castro de grabarle conversaciones y publicarlas es una canallada, digna
eso si, de un dictador senil. Los diputados y senadores de la oposición
fueron al monumento a José Martí a colocar una ofrenda al pueblo cubano
en desagravio..., ¡y nuestro agravio… qué!

Hace cien años decía Porfirio Díaz: la razón por la que le va mejor a
Estados Unidos es que una vez que alguien gana la presidencia, el
pueblo y los políticos se le unen para trabajar por la nación. En
cambio en México, en cuanto alguien toma el poder, todos, enemigos y
antiguos amigos, se ponen en su contra. Eso fue hace cien años y pudo
haber sido dicho ayer.
Mexicanos al grito de guerra... pero entre nosotros. Y este es el
meollo del asunto, nos atacamos entre todos cuando deberíamos unirnos
porque es una costumbre histórica heredada de generación en generación.
Cuando México firmó su acta de independencia, el 27 de septiembre de
1827, nuestro primer día como nación libre, comenzaron los golpes. Unos querían un imperio, otros monarquía.
De ellos, cada quien con un rey distinto, Otros más se decantaban por
la república, pero unos la querían federal y otros centralista. Eso nos
hizo pelearnos todo el siglo XIX.
Cuando por fin los más importantes paladines de la independencia se
pusieron de acuerdo, formaron un congreso que nombró emperador a
Iturbide como Agustín I; al día siguiente, aquellos que pelearon a su
lado ya peleaban en su contra. Nuestro primer presidente, Guadalupe
Victoria, encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Vicente
Guerrero, quien al llegar a la presidencia encontró a su peor enemigo
en su vicepresidente, Anastasio Bustamante. Otros grandes antagonistas
fueron Benito Juárez y Valentín Gómez Farías, siempre que fueron
fórmula de gobierno.

Y esa tan lamentada invasión gringa en la que perdimos medio territorio
todo mexicano la recuerda, pero casi ninguno conoce los pormenores.
Mientras los ejércitos invasores avanzaban por territorio nacional
nuestros líderes se peleaban entre sí por el poder. Dos Marianos eran
los protagonistas políticos de la época; el presidente Mariano Paredes,
al mando del mejor ejército del que México había dispuesto en su
historia, en vez de defender a la nación de la invasión lo usó para
conservar el poder. El otro Mariano; Salas, estaba en la capital
proclamando la monarquía. Los yanquis desfilaban sin mucho disturbio a
Palacio Nacional.

Y en la famosa Revolución Mexicana todos nuestros 'héroes' se mataron
entre si. Todos han pasado a la historia como buenos y tienen sus
nombres en oro en el Congreso; pero el héroe Carranza mató al héroe
Zapata, el héroe Obregón mató a los héroes Villa y Carranza y el héroe
Plutarco Elías Calles mató al héroe Obregón. Por cierto que el héroe
Calles fue expulsado del país por el héroe Cárdenas.

El proyecto de Guerrero era quitar a Victoria, el proyecto de
Bustamante era quitar a Guerrero; el proyecto de Santa Anna era quitar
al que estuviera; el de Juárez fue quitar a Santa Anna y el de Díaz
quitar a Juárez. Madero tuvo un proyecto: quitar a Díaz; Obregón quitar
a Carranza y Calles quitar a Obregón. El proyecto de Fox era quitar al
PRI...El proyecto del ciudadano López es quitar a Calderón.

Y en torno a esto último deberíamos reflexionar, sobre aquellas
palabras citadas de Porfirio Díaz: ya es hora de que dejemos de unirnos
para atacar al presidente, ya es hora de que el proyecto de nación deje
de ser quitar alque tiene el poder.

Aunque el gringo promedio es Homero Simpson, son potencia mundial
porque trabajan en equipo y porque a pesar de todo respetan a sus
instituciones y a su presidente, mientras aquí Fernández Noroña trata
de salir en la tele golpeándose contra el Estado Mayor.

En este momento decisivo de nuestra historia vemos una vez más a
Masiosare enfrentando a todos contra todos. El ciudadano López Obrador
está dispuesto a destruir y reventar este país antes de dejar que lo
gobierne alguien que no sea él.

Dicen que el pueblo unido jamás será vencido... ¿cuándo será el día en
que México esté unido? Tal vez ese día si logremos derrotar a
Masiosare, ese extraño
enemigo.

lunes, 1 de septiembre de 2008

"Un arquitecto.....para qué?"

Un arquitecto……..para qué?
Entonces la mayoría de la gente llama a un albañil.
Pero….si me das la obra: te regalo el proyecto!
Unos dibujitos……para construir!
¿Un arquitecto?….no!. Es un “artículo de lujo”, inalcanzable para mí.

La sociedad en general tiene mal concepto del trabajo de un arquitecto y ese mal concepto es reflejado en frases como las anteriormente mencionadas.
El objetivo de la presente información va con el fin de:
PRESERVAR Y PROMOVER LA MÁS ALTA ESTIMA Y RESPETO QUE MERECE LA PROFESIÓN,
reforzar su papel ante la sociedad y las instituciones y se plantea como una estrategia a fin de “recuperar el prestigio como profesionales”.

Somos una profesión de servicios los cuales han de ser valorados y considerados como indispensables en el desarrollo de la ciudad y en todos los campos edificatorios.
El arquitecto es el profesional que tiene la formación, entrenamiento, experiencia e imaginación necesarios para guiar a su cliente durante todo el proceso de diseño y construcción, no solo creando paredes y pisos sino creando ámbitos atractivos especialmente acondicionados para habitar, trabajar y desarrollar todas las funciones que caracterizan la vida del hombre.
………Y como la arquitectura no es construcción sino que son “trajes que uno le hace a las personas”, hace falta entender de ladrillos pero también de personas. Sobre todo, de cómo se juntan las dos cosas.

El buen diseño y la buena construcción siempre aportan un valor agregado: mayor valor inmobiliario a una propiedad y en ciertos casos, más clientes para un comercio o mayor productividad en los lugares de trabajo.
Consultando a un buen arquitecto; se obtienen soluciones, se evitan problemas y se aprovecha mejor el dinero:
¡CONSULTE A UN ARQUITECTO!

La tarea del arquitecto consiste en interpretar a su cliente y plasmar sus necesidades en un edificio que sirva a los fines de aquél en todo sentido y represente el valor del dinero invertido, dentro de límites acordados en cuanto a tiempo y costo. Esta tarea constituye un proceso mucho más complejo de lo que imagina la mayoría de la gente. Los edificios deben estar bien planeados, sin desperdicios de superficies, de modo de proveer espacios adecuados para todas las actividades que allí se han de realizar. Deben estar convenientemente emplazados en el terreno, tener buenos accesos y estar organizados de tal modo que se facilite la circulación de las personas, vehículos y construirse teniendo en cuenta las reglamentaciones vigentes.

El arquitecto debe captar la atmósfera adecuada para cada edificio, trátese de una escuela o un hospital, una fábrica o un aeropuerto, un centro comercial o una vivienda privada. Lo que resulta adecuado para un tipo de edificio puede no serlo para otro. La meta del arquitecto consiste en encontrar para cada caso la solución que cumpla de manera óptima los objetivos de su cliente, al tiempo que satisfaga las necesidades de los futuros usuarios y armonice con el paisaje y el resto de los edificios del entorno.


Cada una de las etapas en donde incursiona el profesionista de la arquitectura, representa un trabajo especializado y como tal merece ser reconocido y reflejado en los honorarios acordados.
Los honorarios por los servicios que brinda el arquitecto deben ser considerados como una SENSATA INVERSIÓN y no como un costo adicional al del proyecto, es parte intrínseco de éste; entre otras, por las siguientes razones:
a. un proyecto bien concebido puede ser construido de forma más eficiente y económica, evitando o minimizando improvisaciones, sorpresas e imprevistos que originan costos adicionales y prolongan innecesariamente el lapso de construcción.
b. el arquitecto produce planos y especificaciones seleccionando materiales y terminaciones, en función de su calidad, belleza, durabilidad y costo. Estos planos y especificaciones no solo sirven para construir la obra, sino que son imprescindibles para obtener propuestas serias y confiables de contratistas y proveedores.
c. el buen diseño y la buena construcción siempre aportan un valor agregado: mayor valor inmobiliario a una propiedad y en ciertos casos más clientes para un comercio o mayor productividad en los lugares de trabajo.
El proceso para construir una obra tiene varias etapas, desde el primer estudio de necesidades hasta la ejecución de la obra y su entrega al cliente. Uno puede contratar los servicios de un arquitecto para todo el proceso completo o por etapas. Estas etapas son:
1. Programa de necesidades y croquis preliminares.
Una de las tareas del arquitecto consiste en interpretar a su cliente y plasmar sus necesidades en un edificio, para lo cual necesita información detallada, no solo sobre el número y el tamaño de todos los locales sino también sobre las actividades y procesos que han de tener lugar en el edificio.
Son los primeros esquemas, diagramas, perspectivas, croquis de plantas y elevaciones que el profesional confecciona como preliminar interpretación del programa convenido con el cliente.

2. Anteproyecto.
Una vez establecido el programa de necesidades y analizados a fondo los requerimientos del cliente, el arquitecto prepara un anteproyecto con la solución que propone, que se traduce en el conjunto de plantas, cortes y elevaciones estudiados conforme a las reglamentaciones vigentes establecidas por las autoridades. Esta es una etapa fundamental y en una obra de envergadura puede requerir varias semanas o meses de trabajo.
Durante esta etapa ya es conveniente contar con un levantamiento topográfico del terreno, con sus deslindes, medidas y ángulos, ubicación de infraestructura y de los árboles que se prevé mantener. En muchos proyectos es común que el arquitecto requiera la participación de profesionales especialistas en distintas disciplinas, como en estudios de suelo, estructuras resistentes, en costos, en instalaciones electromecánicas, termo mecánicas, sanitarias, contra incendio o ascensores, cuyos honorarios y/o gastos deben ser pagados por el cliente. En ciertos proyectos se requiere también el asesoramiento de expertos en acústica, iluminación, comunicaciones o seguridad. Habitualmente todos estos profesionales actúan como consultores externos del estudio del arquitecto pero en todos los casos se desempeñan bajo su coordinación, directiva y supervisión.

3. Proyecto ejecutivo
Una vez que el cliente ha aprobado el anteproyecto y su costo estimativo y se ha verificado el cumplimiento de todos los requerimientos oficiales, el arquitecto y sus asesores especialistas (cuando se recurre a ellos) desarrollan completamente el proyecto y preparan la documentación que servirá, primero para la cotización y contratación de la obra y luego para su construcción.
Esta es la etapa en que el proyecto adopta su forma definitiva, se preparan los planos generales y de detalle necesarios para el constructor, los contratistas y sus subcontratistas, de modo que puedan conocer con exactitud qué partes deben construir cada uno, como se relacionan o encajan entre sí. Las especificaciones describen los materiales a utilizar, fijan sus componentes, calidades, tamaños, colores, texturas y acabados, formas de colocación y disposición. Asimismo se prepara el presupuesto, que nos dará a conocer con mayor precisión el monto económico a invertir.
Comenzar una obra, por ejemplo, sin los planos de detalle necesarios, dará lugar seguramente a costos adicionales debido a que el contratista tendrá motivo para alegar que son trabajos que no habían sido previstos por su cotización. Cuando una obra se comienza sin una documentación de proyecto ajustada, completa y debidamente revisada y aprobada por el cliente, el resultado es siempre una pérdida de tiempo y dinero.
La presentación de planos municipales, su tramitación y la obtención de permisos generalmente están a cargo del arquitecto, a quien le corresponde por ello un honorario, que puede ser convenido por separado o incluido en la partida global.

4. Dirección de obra.
Es la función que el profesional desempeña controlando la fiel interpretación de los planos y de la documentación técnica que forma parte del proyecto. El director de obra representa técnicamente al cliente.
La presencia de un profesional a cargo de la dirección de obra es necesaria para evaluar y decidir las numerosas cuestiones que habitualmente se suscitan durante la construcción de una obra.

Y así……finalmente podemos decir que: Arquitecto es mucho más que, es aquel que construye el portal por donde circula la historia misma; es el que crea emociones, alegrías, habitabilidad. Arquitecto es el que se dedica a “enraizar y a hacer ciudades”.

Terminamos con esta reflexión, que fue precisamente la que inspiro a realizar este trabajo:
Un arquitecto no solo hace “dibujitos” para construir, menospreciando con esta frase su importante labor. Tampoco debe ser reemplazado por un albañil o contratista bajo el argumento de ahorrarse un dinero. Y mucho menos: solicitarle un proyecto regalado a cambio de “darle el trabajo”,
Porque es ANTIÉTICO trabajar gratis;
no sólo no se beneficia el arquitecto, su estudio o empresa, sino que PERJUDICA a todos sus colegas y a toda la Profesión.
Porque no le sirve de nada,
el tema en cuestión no es “tomar un trabajo”. Existen muchos arquitectos y profesionales de la construcción que tienen varias obras y no tienen “un centavo partido por la mitad”. El tema es COBRAR y GANAR DINERO por el trabajo bien ejecutado que hace el arquitecto. La cuestión es No “hacer” proyectos y obras por el simple (SIMPLE?) hecho de hacerlos.

MArq. Diana Nieto Adame
Miembro 654 del CATAC